CRUDA SINCERIDAD
- Nena, pero que mal que te queda ese vestido! Parecés una cualquiera!
Cuantas veces hemos escuchado esa frase de boca de algún viejo asquerosamente sincero? No muchas? Entonces usted no conoce nada de viejos y tiene que seguir leyendo para enterarse, y estar alerta.
Cada tanto, en la vida, uno se cruza con alguno de estos curiosos seres que llamaremos viejos sinceros, son esas personas ya mayores de edad, muy avanzada edad a las cuales no les importa nada, que ya están totalmente jugados, o totalmente gagá y no piensan un segundo lo que están diciendo. Ni siquiera saben lo que están diciendo la mayoría de las veces. Generalmente graciosos, muchas veces incoherentes y tantas otras incómodo, estas situaciones suelen arruinar momentos, si uno es el destinatario de dicha sinceridad profunda e hiriente. Muy gracioso si el criticado es otra persona. Muchas veces los viejos dan en el clavo y dicen lo que nosotros no nos animemos a decir en esas oportunidades. Son estos viejos los emisarios de nuestras ideas más ocultas y de nuestros pensamientos más oscuros? No creo que se lo tomen así, con tanta responsabilidad y se crean los abanderados de ajusticiar a todo el mundo. Sencillamente es una casualidad, de las tantas que tiene esta intrincada y nada simple vida.
- Nooo, a mi ya no me fuinciona más el amigo! Gracias que cuando veo el carnaval de Río siento un cosquilleo cuando pasa una comparsa con una reina en topless…
- El otro día tuve que ir corriendo al baño, porque sino me hago encima. Voy a tener que empezar a usar pañales, nomás…
- Pero mirá el escote que se trajo esa loca a la fiesta de fin de año, que se piensa que es un cabaret esto?
- Abuelo, esa es mi novia…
Que tipos raros los viejos. Y que momentos de mierda que nos hacen pasar a veces eh. Pero que hacer? Es complicado aplicar esa sinceridad con ellos, porque por más mierda de persona que sean o inocentes que se hagan nos parte el corazón decirles: - Viejo choto, no me rompas las pelotas! No te das cuenta de que estás hecho un tarado? Que te tenés que tomar las pastillas en vez de hacerte el canchero?
A ver si todavía les da un patatús y después nos sentimos culpables. Demasiada carga para nosotros. Cargar con la culpa de la muerte de un viejo que encima se va contento porque nos deja culpables. Siempre se salen con la suya estos tipos. Ya van a ver algún día. Vamos a ser todos viejos y ahí, cara a cara los quiero ver, a ver que tan guapos son. A ver si se hacen los vivos cuando tengamos todos 80 y tantos. En la cancha se ven los pingos.
Pero mientras tanto. Si… si, ya se, me quedan muy mal estos pantalones y me hacen el culo gordo, soy malísimo estudiando y esa carrera no sirve para nada, nunca voy a conseguir novio con esos dientes, en la peluquería me cortaron con un rastrillo, me gasto la plata en cosas que no sirven para nada y que no me van a durar. Pero por lo menos yo ya se que estás desvariando, y se que en realidad te mata la envidia de mis años mozos. Yo soy consciente de eso. Jajaja (risa malvada). Chau.
Cuantas veces hemos escuchado esa frase de boca de algún viejo asquerosamente sincero? No muchas? Entonces usted no conoce nada de viejos y tiene que seguir leyendo para enterarse, y estar alerta.
Cada tanto, en la vida, uno se cruza con alguno de estos curiosos seres que llamaremos viejos sinceros, son esas personas ya mayores de edad, muy avanzada edad a las cuales no les importa nada, que ya están totalmente jugados, o totalmente gagá y no piensan un segundo lo que están diciendo. Ni siquiera saben lo que están diciendo la mayoría de las veces. Generalmente graciosos, muchas veces incoherentes y tantas otras incómodo, estas situaciones suelen arruinar momentos, si uno es el destinatario de dicha sinceridad profunda e hiriente. Muy gracioso si el criticado es otra persona. Muchas veces los viejos dan en el clavo y dicen lo que nosotros no nos animemos a decir en esas oportunidades. Son estos viejos los emisarios de nuestras ideas más ocultas y de nuestros pensamientos más oscuros? No creo que se lo tomen así, con tanta responsabilidad y se crean los abanderados de ajusticiar a todo el mundo. Sencillamente es una casualidad, de las tantas que tiene esta intrincada y nada simple vida.
- Nooo, a mi ya no me fuinciona más el amigo! Gracias que cuando veo el carnaval de Río siento un cosquilleo cuando pasa una comparsa con una reina en topless…
- El otro día tuve que ir corriendo al baño, porque sino me hago encima. Voy a tener que empezar a usar pañales, nomás…
- Pero mirá el escote que se trajo esa loca a la fiesta de fin de año, que se piensa que es un cabaret esto?
- Abuelo, esa es mi novia…
Que tipos raros los viejos. Y que momentos de mierda que nos hacen pasar a veces eh. Pero que hacer? Es complicado aplicar esa sinceridad con ellos, porque por más mierda de persona que sean o inocentes que se hagan nos parte el corazón decirles: - Viejo choto, no me rompas las pelotas! No te das cuenta de que estás hecho un tarado? Que te tenés que tomar las pastillas en vez de hacerte el canchero?
A ver si todavía les da un patatús y después nos sentimos culpables. Demasiada carga para nosotros. Cargar con la culpa de la muerte de un viejo que encima se va contento porque nos deja culpables. Siempre se salen con la suya estos tipos. Ya van a ver algún día. Vamos a ser todos viejos y ahí, cara a cara los quiero ver, a ver que tan guapos son. A ver si se hacen los vivos cuando tengamos todos 80 y tantos. En la cancha se ven los pingos.
Pero mientras tanto. Si… si, ya se, me quedan muy mal estos pantalones y me hacen el culo gordo, soy malísimo estudiando y esa carrera no sirve para nada, nunca voy a conseguir novio con esos dientes, en la peluquería me cortaron con un rastrillo, me gasto la plata en cosas que no sirven para nada y que no me van a durar. Pero por lo menos yo ya se que estás desvariando, y se que en realidad te mata la envidia de mis años mozos. Yo soy consciente de eso. Jajaja (risa malvada). Chau.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home